viernes, 2 de noviembre de 2007

INTUICION Y SABER PEDAGOGICO -o el sentir post seminario Internacional de Educación Artística- (José Díaz)


Hay quien huele desde la agudeza de su percepción, desde lo vívido de sus sentidos. Hay quien comprende el sujeto observado porque efectivamente, observa, mientras lo hace. Hay quien organiza procesos, porque construye un tránsito consciente y en ello se ocupa. Hay quien transforma este acervo en intuición pedagógica y hay quien ejerce la docencia sustentado exclusivamente en este acervo, la intuición pedagógica.

Quienes participamos del quehacer teatrístico, dadas las particularidades de este oficio, probablemente participemos del privilegio de rosar siquiera las competencias descritas en el primer parrafo. Es posible que quienes participamos del quehacer teatrístico "habemus" intuición pedagógica.

Ejercer el teatro en las aulas, posibilita el desarrollo de la intuición pedagógica, dado que otorga al docente -cualquiera sea su formación- el saber pedagógico vulgar, el texto empírico de su hacer y es posible que el actor sin formación docente que ejerza el teatro en las aulas, imparta su saber con fluidez pedagógica, servido de su intuición.

Sin embargo, las aulas son una institución porque la relevancia de su objetivo se instala como materia de ocupación densa para los estados, configuran ciencia en permanente evolución. Las aulas cautelan la formación de los sujetos que construyen y habrán de construír mundo. La pedagogía es una disciplina hablante y experimentada y precisa para su evolución convivir con las disciplinas específicas a quienes sirve.

La pedagogía autodidacta, sabiduría y valor docente, precisa nutrir su ejercicio con el saber pedagógico académico, de este modo, el actor en ejercicio pedagógico autodidacta hará consciente el escenario sobre el que interviene, extrapolando desde su abstracción, el sentido de todos sus actores. Interpretará el rol que le compete con cierta eficiencia, con otra fluídez. El teatro complicita con la pedagogía, porque observa puntos de conexión con ella. El teatro entonces, puede laborar mancomunadamente con la pedagogía.

lunes, 29 de octubre de 2007

PEDAGOGIA EN TEATRO. RETAZOS DE SUS INCICIOS EN CHILE

Abril de 2005. La corporación de Pedagogos Teatrales, liderada por Malú Jiménez, actriz, dramaturga y directora teatral, convoca los espacios y el sentir resonante de la Universidad Mariano Egaña para materializar el programa de formacion docente para actores profesionales, la Pedagogía en Teatro, carrera que conduce a los teatristas estudiantes al grado académico de Licenciado en Educación y al título profesional de Profesor de Teatro en Enseñanza básica y Media.

Dos admisiones y treinta y ocho estudiantes, han transitado en la adquisición de las competencias pedagógicas planteadas en el curriculum del programa y que surgen desde las áreas fundamentales de la formación docente, como también, desde aquellos espacios del conocimiento vinculados al oficio del actor y concomitantes al ejercicio de la pedagogía en los espacios escolares.

La Universidad Mariano Egaña es hoy la Universidad Pedro de Valdivia. El programa de Pedagogía en Teatro forma también parte de esta transición, por ello, se ha debido congelar las admisiones al programa, dados los espacios temporales que exige la reorganización de la que es hoy, nuestra casa de estudios.

El tránsito apasionante por los vericuetos de la pedagogía ha instalado temáticas y reflexion de alta pertinencia para quienes ejercemos docencia desde el quehacer teatrístico. Este tránsito demanda visibilidad y significatividad, es por ello que, los actores con formación docente inauguramos este recoveco virtual para el compartir de nuestras experiencias y devenires, los que iremos publicando, para nuestro deleite y, por cierto, para la bienvenida retroalimentación que de nuestros visitantes esperamos.